El aumento de la esperanza de vida conlleva más enfermedades crónicas que desafían nuestros sistemas sanitarios. En este contexto, dos factores son clave: la dieta y la exposición a contaminantes metálicos.
Por un lado, la Dieta Mediterránea protege contra enfermedades cardiovasculares y metabólicas. Por otro, metales como el arsénico, cadmio y plomo pueden causar efectos neurológicos y metabólicos adversos. Pero falta una pieza del puzzle: ¿cómo contribuye nuestra dieta a la exposición a estos metales? Aquí es donde entra DIMECAR.
Investigar la asociación transversal entre la ingesta dietética habitual de nutrientes, alimentos y patrones dietéticos saludables (por ejemplo, adherencia a la dieta mediterránea) y la presencia de mezclas de metales en orina, así como evaluar su efecto combinado sobre el riesgo cardiometabólico y el deterioro cognitivo en adultos de 55 años o más con síndrome metabólico, en diferentes momentos temporales: al inicio del estudio, a los seis meses, al año, a los tres años y a los cinco años.
Medir qué metales están presentes en nuestro organismo y de dónde vienen
Ver cómo la dieta y los metales juntos afectan a nuestra salud
Estudiar el impacto sobre la presión arterial, el colesterol y otros factores de riesgo
Evaluar los efectos sobre la memoria y la función cognitiva
Proponer recomendaciones dietéticas que minimicen los riesgos
El estudio utilizará datos del ensayo clínico PREDIMED-Plus, un estudio controlado, aleatorizado y de grupos paralelos en curso realizado en 23 centros de España. Para este análisis específico, se utilizarán datos recopilados de 361 participantes de Alicante que aceptaron participar y proporcionaron información completa sobre dieta, estilos de vida y variables sociodemográficas.
Los participantes son hombres y mujeres de 55 a 75 años, con sobrepeso u obesidad (índice de masa corporal 27-40 kg/m²) y sin enfermedad cardiovascular previa, que cumplen al menos tres criterios del síndrome metabólico.